HISTORIA DEL JARDÍN

Historia del Jardín Botánico de Acapulco

En marzo del 2016 el Jardín Botánico de Acapulco cumplirá 14 años de proporcionar un lugar de diversión diferente, tranquilo y placentero a sus visitantes.

Desde su inicio se ha protegido el sitio contra invasiones y tala inmoderada del bosque, preservado la flora endémica de manera racional y protegido la fauna. Se han propagado plantas en peligro de extinción como es el Palo Morado y trabajado en la identificación de las especies de la Norma Mexicana que se encuentran en el jardín. La mayor parte de las plantas ya se han clasificado y cuentan con letreros explicativos que educan y proporcionan interés al visitante.

El Jardín Botánico de Acapulco proporciona educación a la juventud y niñez a través de visitas semanales de estudiantes desde primaria hasta universidad. Anualmente recibe alrededor de 4000 niños en visitas escolares, la mayoría de Acapulco y algunos de regiones aisladas del estado. Estas visitas incluyen un taller didáctico con temas ambientales. Dos sábados al mes se imparten cursos del programa Guardián Ambiental a niños de la localidad de Llano Largo (una población urbana vecina de bajos recursos) así como un curso de verano. También se ofrecen visitas guiadas para los turistas, en especial para los que llegan en cruceros y se llevan a cabo cursos y talleres de jardinería, diseño floral, horticultura, artesanía y de diseño de paisaje (este último en colaboración con la Sociedad Mexicana de Paisajismo).

El Jardín Botánico de Acapulco cuenta con colecciones de especies tropicales y semi tropicales como palmas, cycas, bromelias, heliconias, marantas, plantas xerófitas entre otras. Tiene un arboreto, un orquidiario, tres estanques decorativos con plantas acuáticas y uno de captación de aguas pluviales, un Centro Botánico con oficina, aulas, tienda y servicios, un anfiteatro al aire libre para eventos y conciertos con capacidad de 170 personas y un mirador de aves enclavado entre la selva caducifolia, tiene zonas de descanso y estacionamiento. Cuenta con un área de propagación y compostero con una trituradora de motor para moler madera, ramas y hojas, y se le ha instalado un sistema de riego por aspersión para mejor aprovechamiento del agua. Se creo un vivero con 4000 árboles nativos que fueron recuperados de un proyecto abandonado iniciado por investigadores de la UNAM y los ejemplares están listos para su introducción a parques públicos, escuelas y áreas que lo soliciten.

El Jardín Botánico de Acapulco colabora con el ayuntamiento de Acapulco en la elaboración de un plan de manejo de las áreas verdes y el diseño de paisaje de las mismas, y fue sede de la 21a Reunión Nacional de Jardines Botánicos Mexicanos en el 2008.

Hoy día se ha convertido en un importante atractivo turístico para Acapulco, tanto para visitantes nacionales y extranjeros, como para la gente local.