SOBRE EL JARDIN

Breve historia del Jardín Botánico de Acapulco

El Jardín Botánico de Acapulco nace del entusiasmo de treinta y cinco mujeres que participan en el Primer Club de Jardinería de Acapulco. Ante la amenaza de la destrucción del hábitat y depredación de las especies locales, estas inquietas mujeres se dieron a la tarea de preservar la biodiversidad de la zona y cuidar la riqueza biológica de Acapulco para las generaciones presentes y futuras.
La Universidad Loyola del Pacífico se suma a este proyecto de conservación del medio ambiente y cede 6 hectáreas de terreno para que el club de Jardinería de Acapulco restaure, proteja y conserve la selva baja caducifolia típica de esta región.
Inicia así el Jardín Botánico de Acapulco. Este grupo de mujeres comienza a trabajar: recorre el terreno, marca las plantas amenazadas y en peligro de extinción, clasifica y agrega los nombres botánicos a los árboles existentes y va sembrando y embelleciendo senderos para hacer un recorrido agradable.

El 4 de marzo de 2002, después de 4 meses de trabajo se inaugura la primera etapa del Jardín Botánico.

Se promueven visitas guiadas con interesantes recorridos y se agregan letreros explicativos para educar a los visitantes sobre las plantas y sus usos.
Este jardín se convierte en punto clave para que la comunidad se percate de la belleza de lo que le rodea, de la enorme variedad de plantas que tenemos, la biodiversidad y la necesidad de preservarlas para ayudar a conservar un planeta verde.

Es prioritario propagar los árboles nativos, con ayuda de Botanical Garden Conservation Internacional (BGCI) se logró rescatar 4000 árboles nativos para ser reintroducidos en el área de Acapulco.
Algunos de estos árboles han sido sembrados en la primera etapa del Arboretum del Jardín Botánico y se tiene planeado continuar la plantación.

“Cultivamos valores y compromisos para la conservación vegetal”

El Jardín Botánico de Acapulco “Esther Pliego de Salinas” es una organización no lucrativa que tiene como objetivo transmitir conocimientos y valores a la población para el cuidado del medio ambiente enfocándonos principalmente en los niños, ya que a través de ellos se puede llegar a los adultos para conseguir respuestas de una manera más eficaz.
El Jardín Botánico de Acapulco, en tan solo 7 años de su inauguración se ha convertido en punto clave para que la comunidad se percate de la belleza de lo que le rodea, de la enorme variedad de plantas que tenemos, la biodiversidad y la necesidad de preservarlas para ayudar a conservar un planeta verde.
El aumento de la población en Acapulco ha traído consigo una destrucción acelerada de ecosistemas y pérdida de biodiversidad.
Esta amenaza continúa y creemos que concientizando a las autoridades y la población sobre la importancia de cuidar y proteger nuestras áreas naturales podremos ayudar a preservar estas zonas.
Por esto el jardín Botánico de Acapulco ha mostrado un primordial interés en invitar escuelas de la comunidad y a través de los recorridos guiados en el jardín se subraya la importancia de las especies nativas, cuáles son las amenazadas y en peligro de extinción, y que podemos hacer para que esto no siga sucediendo.

EDUCACIÓN

Se imparte el programa educativo “Guardián Ambiental” en el que los niños de la localidad acuden al jardín y mediante juegos y talleres aprenden desde pequeños a apreciar, conservar y proteger la naturaleza.
Este curso se imparte de manera gratuita 2 sábados al mes y en el verano por espacio de 3 semanas.

PROPAGACIÓN Y CUIDADO DE ESPECIES NATIVAS

Viendo la necesidad de contar con especies nativas para ser reintroducidas y utilizadas en programas de reforestación, se continúa con el programa de rescate de árboles nativos, tenemos en existencia 2894 ejemplares de 18 especies diferentes.
Este programa de rescate y propagación de árboles natvios ha sido posible gracias a la valiosa colaboración de Botanical Graden Conservation Internacional.

TRABAJO COMUNITARIO

Hemos tenido reuniones con las autoridades municipales para sugerir acerca del uso apropiado de plantas en camellones y espacios públicos, así como su cuidado, pues veíamos que había malas prácticas de jardinería.
Se recalco la importancia de incluir especies nativas en estos espacios por su bajo costo de mantenimiento y el atraer fauna de la región.
Se elaboró un manual con sugerencias de plantación y su manejo adecuado.
Colaboramos con el Museo Fuerte de San Diego para reforestar sus jardines con árboles nativos y en otros proyectos comunitarios que lo han solicitado.
Hay grandes proyectos para el futuro de éste jardín, pues estamos convencidas que los grandes cambios inician con acciones pequeñas… tan pequeñas como una semilla.